Cómo volver a encontrar trabajo
Por Erika Zúñiga
Tomado de www.lagente.com
Versión y edición equipo de Perfilnet.com
Vivir una situación de pérdida del trabajo es un proceso difícil, sobre todo porque no estamos preparados para enfrentarlo de manera proactiva, con entusiasmo y energía para enfocarnos a la tarea de la búsqueda de un nuevo empleo.
Un aspecto importante es que muchas veces no sabemos cómo buscar y perdemos de vista que, al quedarnos sin empleo, “nuestro trabajo es buscar trabajo“. En contrapunto, generalmente realizamos un sin fin de actividades, sin invertir tiempo en nuestro futuro laboral.
Debemos entender la búsqueda de empleo como un proyecto importante: quizás el más importante del momento que vivimos o, por lo menos, una de las actividades prioritarias. Y tenemos que poner en él las mismas características personales con que nos manejamos en otros proyectos: formalidad, puntualidad, entusiasmo, tiempos de entrega, trabajo en equipo, etcétera.
Otro aspecto de vital importancia es la actitud que tengamos en este proceso pues si demostramos seguridad en nosotros mismos, en nuestra experiencia y trayectoria profesional a lo largo de las entrevistas y conversaciones con nuestros posibles contratantes, tendremos más posibilidades de demostrar lo que valemos como profesionales.
No olvidemos que nuestra experiencia y conocimientos adquiridos valen lo mismo teniendo o no trabajo. No obstante, cuando perdemos el sentido de pertenencia a una empresa, es muy probable que nos sintamos desamparados y preocupados. ¡Es humano! Ante esa situación, lo que debemos buscar es no proyectar dichos sentimientos y que a lo largo del proceso los entrevistadores no nos perciban inseguros, lo cual sería perjudicial para nuestros fines de una posible contratación.
Establezca prioridades
Como nuestra prioridad es encontrar un empleo, el tiempo que debemos dedicarle a la búsqueda debe ser casi como una jornada de trabajo.
Nuestro plan de búsqueda debe estar enfocado a utilizar todos los métodos, herramientas y recursos que nos lleven a una contratación, como son:
Nuestra Red de Contactos: Es prioridad manejar una buena comunicación con nuestros contactos, ya que hay altas probabilidades de conseguir empleo mediante esta vía. No olvidemos hacer lo anterior de manera estratégica. El primer paso que debemos dar es avisar a todos nuestros conocidos que estamos buscando trabajo: si no lo hacemos, la mayoría de ellos nos seguirán ubicando en el ámbito laboral y no pensarán en nosotros si llegan a enterarse de oportunidades. Internet: También es útil la búsqueda de empleo a través de páginas Web enfocadas en ese sentido. Lo importante es ubicar las opciones que realmente correspondan a nuestro nivel profesional y a nuestro perfil. Ferias de Reclutamiento de Universidades: Asistir a dichos eventos para postularnos como posibles candidatos y conocer a las personas del área de Selección de personal que acuden a los mismos. Los headhunters y agencias de contratación: Son un apoyo importante, ya que ellos tienen contactos con muchas empresas donde podrían postular nuestro currículum. Revistas, periódicos y directorios especializados: Esto nos permitirá obtener información de las mejores empresas y de compañías que estén contratando, así como artículos importantes que nos apoyen en nuestro proceso de búsqueda. Bolsas de Trabajo en Universidades: Ponernos en contacto con la institución de la cual egresamos para manejarla como otra fuente de búsqueda que, usualmente, estás instituciones brindan a los egresados.
Recuerde: no hay que desesperar
Lo importante es que todos esos métodos y esquemas de búsqueda favorezcan un proceso exitoso. Tengamos una actitud proactiva, con iniciativa y dando seguimiento a cada uno de los métodos empleados. Muchas personas sólo mandan su información y no verifican si fue recibida ni se mueven para conseguir entrevistas.
Adicionalmente, mientras más tiempo dediquemos a la búsqueda de empleo, obtendremos mejores resultados. También nos beneficiará estar muy involucrados en este proceso, tener el ánimo en alto y mantenernos entusiasmados, lo cual se reflejará en nuestras diversas actividades. Por el contrario, si tenemos muchos tiempos muertos - lo que indicaría que nuestra búsqueda no está siendo tan efectiva como se necesita y que no estamos teniendo los resultados esperados -, es posible que caigamos en una depresión que, desafortunadamente, no ayudará en el proceso de búsqueda de empleo, pues nos faltará la energía necesaria para lograr nuestro objetivo. Además, el hecho de que los posibles contratantes perciban nuestra actitud y falta de ánimo puede ser muy desfavorable.
Cada paso que avancemos en el proceso es importantísimo para la consecución de nuestro objetivo. Los tropiezos o aspectos desagradables que tengamos que librar en este proyecto de búsqueda, debemos tratar de enfrentarlos de tal manera que podamos aprender de ellos.
La imagen que las personas se formen de nosotros en la primera entrevista en el proceso de nuestra búsqueda difícilmente cambiará: no esperemos a tener otra oportunidad para modificarla porque eso es poco probable.
Si cuidamos nuestro estado de ánimo y actuamos positivamente en nuestro proceso de búsqueda, con una buena actitud y con dinamismo, lo más seguro es que tengamos un buen resultado encaminado a una contratación exitosa.
* Erika Zúñiga es consultora de Career Management Consultants (CMC), socio global de Lee Hecht Harrison (LHH). CMC es una firma especializada en Servicios de Transición de Carrera, perteneciente a Shore Consulting Group
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